Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como SUBLEVACIÓN

Sublevación en Cartagena

Luis Romero No se comprendería que los historiadores de ambos bandos hayan silenciado o acordado escasa importancia a los sucesos que ocurrieron en Cartagena, en los primeros días de marzo de 1939, salvo que lagunas y tergiversaciones se achaquen a la confusa situación que se produjo y, en última instancia, a que el golpe del coronel Casado y la terminación de la contienda contribuyeran a su oscurecimiento. Lo que parece evidente es que el hecho de la sublevación y el giro que tomó inmediatamente, la salida de la Flota hacia su internamiento y la circunstancia de no haber podido evitarlo, tuvieron que influir en el ánimo de Negrín, de los miembros de su Gobierno y también en los dirigentes del Partido Comunista. A partir de ese momento no se les ve reaccionar ante la sublevación de Casado: sólo deciden el abandono. La posterior lucha en Madrid la plantean militares comunistas como Ascanio y Barceló, pero un poco por iniciativa propia, mientras que el Gobierno y la mayoría de los miembr

Socorro Blanco

Aunque en sus orígenes pudiera tener una labor humanitaria, cuyo objetivo era proporcionar apoyo y asistencia a católicos que estuvieran necesitados o perseguidos por causa de sus ideas, la organización Socorro Blanco constituyó un grupo de espionaje y guerrilla organizada a favor del ejército sublevado.  Antonio Bermejo, jefe de la organización, dio cuenta de sus actividades y pretensiones: El número de familias socorridas llegó a ser de 100 aproximadamente. La cantidad más elevada se repartió en el mes de mayo de 1938 que alcanzó la cifra de 23.500 pesetas, existiendo en la caja en esa misma fecha una reserva de 10.000 pesetas. La cantidad total repartida queda calculada en 400.000 pesetas aproximadamente.  La organización no utilizó jamás los ofrecimientos de grandes cantidades procedentes de cajas rojas (ofrecidas por camaradas que intervenían en las mismas) por estimar que la labor debía ser de muchos hombres y pequeñas cantidades y no a la inversa. La comodidad en la acción nos h