Francisco Solano Vera, republicano cartagenero, murió de hambre en el campo de concentración franquista de la Savina, Formentera, en 1942

Francisco Solano Vera nació en Cartagena, era panadero y estaba casado con Dolores Fernández, tenían 6 hijos. El 10 de Abril de 1939 fue detenido. Tal y como relata su nieto en una entrevista, a Francisco lo detuvo la guardia civil al salir del trabajo y nunca más se supo de él. Era de «ideas Republicanas, pero no llegó a estar en el frente». Sin embargo, su jefe, que era franquista, lo denunció. Más tarde, cuando el dueño de la panadería enfermó de cáncer, pidió perdón a la familia aunque el daño ya era irreversible. Aunque todas las acusaciones eran rumores, Francisco fue sometido a un juicio sedicioso el 10 de Agosto de 1939, en el que se pidió pena de muerte.
Sin embargo era demasiado escandaloso que no existiera ni un solo documento ni testigo que probara las acusaciones que se le hacían. Los franquistas le condenaron a 20 años de prisión. Pasó por la cárcel de San Antón, y terminó en el campo de concentración La Savina en Formentera, en la que se recluía a los presos ya sentenciados por tribunales militares. Por ella pasaron alrededor de 2.000 reclusos de todos los puntos de España. Según los estudios, las condiciones de vida eran «deplorables», y destacaba el «hacinamiento, la insalubridad, las enfermedades y el hambre», situación que causó la muerte de, al menos, 58 personas, una cifra constatada por la propia burocracia del régimen franquista. La prisión cerró en 1942, al parecer, para evitar que trascendiera a otros países la situación que se vivía allí.
El fallecimiento de Francisco Solano ha sido datado por el historiador ibicenco Antoni Ferrer Abárzuza. Francisco murió el 7 de julio de 1942 en el Penal de Formentera a los 39 años; en el parte de defunción se dice que las causas de la muerte fueron una caquexia, una extrema desnutrición con una alarmante pérdida de masa muscular esquelética, y una tuberculosis pulmonar. Francisco Solano Vera cumplió prisión de manera injusta a manos de un régimen cruel, que le mató de hambre y enfermedad en un penal que fue un infierno. Cuando se producía una muerte, el cuerpo del finado era trasladado en carro desde el penal hasta la puerta de la iglesia, donde un cura rezaba un responso ante el ataúd y de ahí seguían al cementerio de Sant Francesc, en Formentera. A veces se ponía más de un cadáver en el mismo ataúd. Todas las víctimas fueron enterrados en el mismo cementerio.
La familia de Francisco no quiso que la historia terminara así. Siguieron luchando por la verdad y no desfallecieron en la esperanza de encontrar algún día a su querido familiar y conseguir, al final, la paz. En Abril de 2022 tuvo lugar la 1ª fase de exhumaciones y excavaciones en el cementerio de Sant Francesc. La intervención fue llevada a cabo por la Sociedad de Ciencias Aranzadi y dio como resultado la recuperación de, al menos, 6 cuerpos compatibles por sus características con las víctimas del penal. Los restos fueron localizados, como confirma la Conselleria de Transición Energética, Sectores Productivos y Memoria Democrática, en el marco del Tercer Plan de Fosas del Govern de Baleares. El primero en ser identificado ha sido el cadáver de Francisco Solano Vera, lo que ha sido posible gracias a la comparación genética entre sus restos óseos y una muestra de una de sus hijas, una prueba llevada a cabo por el laboratorio BIOMICs de la Universidad del País Vasco (Vitoria-Gasteiz).
Ahora llega algo de reparación para ese dolor y esa injusticia, tanto para su familia como para su memoria. En Febrero de 2023, los restos de Francisco Solano Vera volvieron a su tierra, Cartagena, donde su familia pudo enterrarlo para que «por fin» descanse con su familia, como rezaba una de las coronas depositadas sobre su féretro en una ceremonia sobria y emotiva en el cementerio de San Antonio Abad de esta localidad murciana.
Durante su presidencia en las Islas Baleares, Francina Armengol pidió «perdón a todas las víctimas del franquismo porque es verdad que intentamos hacer justicia, pero es verdad que han pasado muchos años y llegamos tarde para muchas familias». La presidenta ha reivindicado que el Govern, desde 2015 tenía claro que «debíamos restituir la memoria de todas aquellas personas que lucharon por tener un mundo más justo y fueron asesinadas por el franquismo» y ha recordado que, «gracias a los diversos planes de fosas, hasta ahora, en Baleares se han podido recuperar los restos de, al menos, 220 personas asesinadas durante la guerra civil y la represión franquista, de las que 47 han sido identificadas y los restos de 35 han sido devueltos a sus familias. Esta democracia no puede renunciar a conocer su historia y a explicarla a los jóvenes porque es un hecho pedagógico fundamental porque no volvemos nunca más atrás, ni aquí ni en ningún otro lugar del mundo».
Sin embargo era demasiado escandaloso que no existiera ni un solo documento ni testigo que probara las acusaciones que se le hacían. Los franquistas le condenaron a 20 años de prisión. Pasó por la cárcel de San Antón, y terminó en el campo de concentración La Savina en Formentera, en la que se recluía a los presos ya sentenciados por tribunales militares. Por ella pasaron alrededor de 2.000 reclusos de todos los puntos de España. Según los estudios, las condiciones de vida eran «deplorables», y destacaba el «hacinamiento, la insalubridad, las enfermedades y el hambre», situación que causó la muerte de, al menos, 58 personas, una cifra constatada por la propia burocracia del régimen franquista. La prisión cerró en 1942, al parecer, para evitar que trascendiera a otros países la situación que se vivía allí.
El fallecimiento de Francisco Solano ha sido datado por el historiador ibicenco Antoni Ferrer Abárzuza. Francisco murió el 7 de julio de 1942 en el Penal de Formentera a los 39 años; en el parte de defunción se dice que las causas de la muerte fueron una caquexia, una extrema desnutrición con una alarmante pérdida de masa muscular esquelética, y una tuberculosis pulmonar. Francisco Solano Vera cumplió prisión de manera injusta a manos de un régimen cruel, que le mató de hambre y enfermedad en un penal que fue un infierno. Cuando se producía una muerte, el cuerpo del finado era trasladado en carro desde el penal hasta la puerta de la iglesia, donde un cura rezaba un responso ante el ataúd y de ahí seguían al cementerio de Sant Francesc, en Formentera. A veces se ponía más de un cadáver en el mismo ataúd. Todas las víctimas fueron enterrados en el mismo cementerio.
La familia de Francisco no quiso que la historia terminara así. Siguieron luchando por la verdad y no desfallecieron en la esperanza de encontrar algún día a su querido familiar y conseguir, al final, la paz. En Abril de 2022 tuvo lugar la 1ª fase de exhumaciones y excavaciones en el cementerio de Sant Francesc. La intervención fue llevada a cabo por la Sociedad de Ciencias Aranzadi y dio como resultado la recuperación de, al menos, 6 cuerpos compatibles por sus características con las víctimas del penal. Los restos fueron localizados, como confirma la Conselleria de Transición Energética, Sectores Productivos y Memoria Democrática, en el marco del Tercer Plan de Fosas del Govern de Baleares. El primero en ser identificado ha sido el cadáver de Francisco Solano Vera, lo que ha sido posible gracias a la comparación genética entre sus restos óseos y una muestra de una de sus hijas, una prueba llevada a cabo por el laboratorio BIOMICs de la Universidad del País Vasco (Vitoria-Gasteiz).
Ahora llega algo de reparación para ese dolor y esa injusticia, tanto para su familia como para su memoria. En Febrero de 2023, los restos de Francisco Solano Vera volvieron a su tierra, Cartagena, donde su familia pudo enterrarlo para que «por fin» descanse con su familia, como rezaba una de las coronas depositadas sobre su féretro en una ceremonia sobria y emotiva en el cementerio de San Antonio Abad de esta localidad murciana.
Durante su presidencia en las Islas Baleares, Francina Armengol pidió «perdón a todas las víctimas del franquismo porque es verdad que intentamos hacer justicia, pero es verdad que han pasado muchos años y llegamos tarde para muchas familias». La presidenta ha reivindicado que el Govern, desde 2015 tenía claro que «debíamos restituir la memoria de todas aquellas personas que lucharon por tener un mundo más justo y fueron asesinadas por el franquismo» y ha recordado que, «gracias a los diversos planes de fosas, hasta ahora, en Baleares se han podido recuperar los restos de, al menos, 220 personas asesinadas durante la guerra civil y la represión franquista, de las que 47 han sido identificadas y los restos de 35 han sido devueltos a sus familias. Esta democracia no puede renunciar a conocer su historia y a explicarla a los jóvenes porque es un hecho pedagógico fundamental porque no volvemos nunca más atrás, ni aquí ni en ningún otro lugar del mundo».